julio 22, 2017

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La tia Roxi

 

Hace poco comencé a recordar como había soñado de harto entrar a clases de fotografía, luego recordé que entré para durar dos clases a la edad de 20 años. Ahora 10 años después, recuerdo mi historia.

Toda mi infancia estuve acompañado de mi tía Rosi, persona por la cual siento gran admiración. Entrar a su habitación en los bajos de las américas era como entrar en otra dimensión, bajar las escaleras de un patio frio, y abrir la puerta de un cuarto cálido, eran el inicio de un cuento en que me sumergía y me ahogaba con un cumulo de deliciosos olores; los olores de la creación, lo olores de la música, los olores del arte.

Recuerdo poder sentarme en cualquier butaco y ver sus fotografías, pinturas, casettes, su flauta, su tambor, cuadros, telas, papeles, todo con lo que Rosi vivía y se divertía lo ponía siempre a mi disposición y a la de todos mis primos.

Por el solo contexto daban ganas de crear, de escuchar música, de pintar, de rayar, inconscientemente daban ganas de expresarse. Y voy justamente a ésto, la “ Expresión “, palabra ó gesto que después de 30 años apenas estoy comprendiendo o asimilando.

Estuve toda la vida con las herramientas para expresarme y fue sólo hace casi un año que encontré que finalmente con la fotografía me estaba expresando, ser fotógrafo es vivir contando historias, registrando, creando, contando mi vida, es hacer que la fotografía hable mi propio lenguaje, es dejar que la fotografía se comunique por mi.

Y comencé contando como había soñado de harto estudiar fotografía, porque recordé que en la segunda clase el profesor en medio de mucha gente y con una fotografía en Blanco y Negro, me pregunto ¿ Andrés, que te dice esta fotografía? ¿ Que te comunica?, yo con miedo o pánico de expresarme frente a mis compañeros recuerdo que me quedé en blanco, no supe decir nada, al rato salí del salón y nunca más regresé a clase.

No digo que haya cometido un error, simplemente en ese momento no era capaz de expresarme como lo puedo hacer hoy o como seguramente me voy a expresar mañana o en 40 años, la expresión va ligada a la vida, a las experiencias, a los contextos, a los sentimientos, la expresión puede ser una de las piedras que le falta al mundo; si la gente la asumiera como una forma de vida, seguro que tendríamos un mundo lleno de color, de sonidos, de olores, de sabores, tendríamos un mundo más sentimental, más experiencial.

Yo hoy pienso que con mi cámara puedo contar muchas más cosas que no soy capaz de comunicar verbalmente, pienso que en la infancia todos necesitan más tías como Rosi. Pienso que no vasta con soñar, vasta con entrar al cuarto de Rosi y coger sus herramientas y empezar a crear, a hacer, a materializar. Pienso que hace muchos años, sin pensarlo, Rosi me compartió sus herramientas para ser feliz.

GRACIAS Rosi!!


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